sábado, junio 08, 2013

Por comenzar

Tiene que ser hoy, no queda otra,
ese instante que tanto anhelabas esta por pasar,
no hay forma de fallar.
Lo ves, ahi viene,
recorre la obscuridad de izquierda a derecha,
 lo ves acercar, no para, se acerca...
Le empezas a desconfiar,
sabes que te va a golpear,
no disminuye su velocidad,
no retrocede ni parpadea.
Se ve, se oye, se huele.
Esta ahi,
listo para plantar algo más,
un desconcierto total,
una sensación de fin que esta por comenzar.

Santiago Abregú

domingo, marzo 17, 2013

Ilusiones consentidas

Voy a permitir que escribas un tercio de nuestra historia en papel, y recibiré réditos del mal que me has hecho antes de empezar. Será la posición perfecta en que me veas actuar, fingiré como nunca que algún día te supe amar. Construiremos juntos un verso indescifrable de amor eterno, la gente creerá más en nuestros gestos que en nuestro andar. Y pasaremos los dos tercios de la vida fingiendo esta mentira, diremos que fuimos soberbios alocados, desbocados, amantes; habremos sido los dioses del amor y del ensueño, nos envidiaran de a ratos y nos odiaran de a poco. Pero en el final del recorrido veras, que esta fabrica de ilusiones consentidas no es mas que un puñado de muerte en medio de tus ojos ciegos a puntos de ver.

martes, febrero 05, 2013

Afinado

Nada quedase quieto en un sólo lugar, todo se convierte en un sonido envolvente que viene y va. Te recuestas dos segundos en la afinación de una guitarra en Sol mayor, y no haces nada por desafinar. Escribís los cuentos en cursiva para no desprolijar, y vendes esquirlas de sueños que hace poco dejaron de explotar. Pensas en instantes inquietos los pasos a desarrollar, preferís beber de un vaso amargo los labios que no te dejan de molestar. Recortas del periódico las imágenes que te hacen retroceder, y las pegas en la acera para avanzar. Cuando podes, prendes la música country para no aminorar, y esquivas los pensamientos con un sólo de banjo dispuesto a rasguear.
Pero quieto te quedas, cuando en el sin fin de incongruencias escritas al azar, recordas que el futuro te esta por golpear, y bajaste la guardia antes de empezar a creer que en esta calle no quedan recuerdos, y que al fondo de la vereda hay alguien empezando a doblar.


Santiago Abregú.

jueves, enero 17, 2013

Encallar

No nacimos para creer en los ojos con los que supiste mirar, nada crece en los silencios del recoveco que viniste a empantanar. Somos una mirada perdida en los bordes del más allá, giras tus pupilas solo para hacerme hablar, y logras en cada lágrima que yo pueda recordar.

Mantenes atados los brazos en las sillas que ponen tu mente en frío, y haces de vos no más que un cuenta gotas de cuentos inventados que sólo se diluyen en la ilusión de que todo sigue adelante. Y vez, lejos, estirando un poco el tiempo, a alguien que aparente ser lo que vos buscas, e insultas en tu mente a la vejez por no dejarte madurar. Caes entonces en la tentación de mandar todo a otro lugar, de correr los cuerpos de la vida ya mutilados y encadenar hechos y secuencias que no pudiste acomodar. Entonces entendes que pasaron tantas horas desde que nos supimos amar y desde lejos en otra vereda pensas, que no hay nada en el mundo que llene con tranquilidad esa ilusión a punto de encallar.

Santiago Abregú

lunes, diciembre 10, 2012

Sonrisa escogida

Nada parece describir ya este momento de estanque, donde los soles juegan a esconderse con los mal sabores de la hierba. Parten desde el anochecer corriendo recuerdos a mansalva, eligiendo recovecos que proteger y llorando lágrimas sin calma.
Padeciste del silencio que no quisiste ver, y se cierran las copas que comparten la bebida, y se derrite en tu boca el hielo que el escocés te hizo abandonar. Mencionas en balbuceos insultos y proverbios al azar, pensando en los murmullos que tu boca quiere cantar. Y morís entonces en cada intento de gritar, y te ahogas con ojos, y temblas con viento, y vez como de a poco cae, ese edificio cae, ese monumento cae. Y atras de todo eso apareces vos, con una sonrisa escogida, un sacrificio inventado y una suerte de pugliese que nadie nunca va a entender.

Santiago Abregú

lunes, octubre 29, 2012

Negociado

Será que los días me estan pateando de atrás, o el tiempo esta en batalla directa con mi memoria, o la realidad supera las líneas que tengo para escribir y por eso de mi pluma no sale una lágrima de acordes para poder subsanar la bronca. O estamos acaso parados frente a la vereda de la verdad, y estas peleando golpe a golpe con el pasado que te atormenta.

La distancia es tal vez, una poesía mal escrita y vos no sos más que un  renglón de los resabios de pasajes escritos. Quisiera atormentar entonces los adeptos a tu fascinacion de abandono, que gusta feliz de decir no, cuando existe un mínimo de Sí. Pero a la hora de negar perfectamente negocias con el nose, viendo que el "después vemos"  vuelve a florecer. Caes entonces en la noción de las gotas que dejaste resbalar por el balcón de tu calle, y entonces entristecidos del tango amargo de pasión y sudor, no queda otra que cerrar la puerta para que el pasado no penetre y no deje a cuestas las fisuras que hace tiempo pararon pero nunca sanaron.

Santiago Abregu

viernes, octubre 12, 2012

Ser

Voy a imaginarnos juntos vestidos tirados en la cama;
voy a hacer de nosotros un cuento,
un sueño sin luces ni encierros.

Seremos los que vencemos el mal,
los dueños de los rostros alegres
y los silencios de diván.

Estaremos atados a nuestra paz,
querremos versos, cantos,
llantos y algo más.

Seras la única a la cual pida de beber,
seras parte de mi escencia
y de mi ser.

Estarás atenta a mis verdades,
besaras mi boca sin parar
y sin mirar.

Sonreíras un poco, la cerveza tirarás,
jugaras con mis huesos
y me haras caer.

Lloraras sin lágrimas al verme volver,
creceremos intactos,
perfectos.

Seremos roble en medio del bosque,
unidos, fuertes
y sin revoques.

Seré el que busque sacarte sonrisas,
seré quien escriba con viento palabras en tu espalda.

Voy a esperar instantes en silencio para sorprender,
cantaré al aire lo que no podemos cantar,
y seré parte de tu cuerpo vestido por desnudar.

Seremos el juego entero de embriagar,
estaremos ebrios de  locura
y lograremos escapar.

Y en el ultimo salto antes de parar,
nos daremos cuenta que habremos triunfado
 y de a poco habremos ganado la libertad.

Santiago Abregú