jueves, octubre 28, 2010

Incandescentes


Los caminos se hacen eternos cuando los olores preceden a los sueños, convidamos en la esquina algo de nuestra suerte mesquina. Intento correrte del cordón, en una de esas te das cuenta que te miro de lejos. Todo esta quieto en este instante, el sueño recorre las vías directo a tu inconciente, la frente va desde arriba mirando los pasillos con nostalgia. Recordas un poco de tu infancia, la inocencia te delata. Acaso no vale la pena volver a pensar en las cosas que decidimos dejar? Los libros de fotografía no hacen más que corroborar las decisiones que por las dudas alguna vez fueron elegidas.
Extraviamos desde adentro un sin fin de recuerdos que prefieren ocultarse, compramos un vale de sueños para alquilarlos más adelante. Dejamos espacio para que todo lo que viene no sea un desastre. Afinamos nuestra mirada, enfilamos nuestras manos hacia la punta de nuestra daga. Nos besamos firmemente, nos acariciamos eternamente, nos mostramos
....incandescentes.



Santiago Abregú

viernes, octubre 22, 2010

Ningun 22 en vano

Los meses se suceden y es al pedo que los cuente. Las letras caen a rolete, los tonos, los acordes y los repiques suenan en el lugar. Volvemos un 22 a sonar como aquella vez que en medio de tantos tragos supimos embriagar. Nada de lágrimas ni de tristezas veras ya, cuando suene cada acorde del cine privado, estaremos en la euforia de no parar, y vos desde arriba amplificaras el sonido ocho mil wats, y en el cielo, y en la tierra nos escucharan. Y asi, jamás, ningun 22 sera en vano tocar.

Santiago Abregu
AL gran Eric Buch

jueves, octubre 21, 2010

Tengo ganas ( miercoles )

Tengo ganas de escribirte mil lineas por segundo,
de dejar plasmado en una hoja lo que siento cuando te miro,
Que entiendas que tus besos los miercoles me saben a secos
que no es porque no te quiera, sino porque te tengo lejos.

Tengo ganas de que me abras los ojos con tus labios,
que me culpes de ser el dueño de tus sueños extraños,
que no me prohibas decirte cuanto te amo
y que leamos juntos algun otro cuento barato.

Tengo ganas de no parar jamas,
De derribar el miercoles y que sea viernes,
de mirarte de cerca, de besarte de a poco las cejas,
De crecer con vos a mi lado
De que seamos más que unos enamorados.

Tengo ganas de vestirnos de piel
De ayudar a la cama a que elija tu corcet,
De vender al techo un video de ilusiones ilusas
de que te sientas feliz de estar al lado de mi vida.

Tengo ganas de no dejar de escribir esta prosa
de llenarla de letras, de puntos y comas
de exparcirla por la ciudad, de venderla en cada esquina
en cada lugar.

Tengo ganas de besarte lentamente,
ganas de mirarte y de quererte
Tengo ganas de no dejar de hablar
Pero tu boca me llama despacito para que la deje besar.

Santiago Abregú

jueves, octubre 07, 2010

Textos Inconclusos part III

Desamar

Es horrible que te animes a recolectar trocitos de mi pasado con la pala donde también metiste tus antiguos estados. Hablas directamente a mi boca pidiendo que me calle, que te bese, que me escape. No puedo quedarme sin antes irme de tu cabeza, necesitamos desconectar esos cables pelados que nos unen a ese antiguo altar imaginario que alguna vez supimos pintar.
Nada de experimentos, menos de sueños eternos. Caminaste fijamente hacia mis ojos, presentando lo real, lo verdaderamente poco. Supiste entonces que era el final, era el momento exacto en el que un día, de a poco, ibas a empezar a desamar.



Escapar I
No es que no extrañemos parte de nuestro cuerpo, que aun desee verte corriendo de un lado para el otro diciendo que todo esta a punto de empezar, otra vez. No te mentiría jamás diciendo que necesito un poco de tu aire cada 2 minutos para poder ser feliz. Solo basta imaginarte tirada en mi mente, buceando en lo profundo de mi inconsciente para reconectar esos cables que quemaste el día que por la ventana decidiste escaparte.

Escapar II
Fuiste mas lejos de lo que habíamos planeado, trotaste el mundo entero buscando explicaciones de lo que nunca fue contado. Raras veces supimos vestirnos de amor para disfrutar de la noche en pantuflas mirando el televisor. Solo el estertor nos avisaba de nuestra presencia, solo vos me besabas sin hacerme cosquillas. Es necesario entonces volver a pensar en no volvernos a ir, en recolectar un verso del recuerdo que nos gusta traer.


Todos escritos por: Santiago Abregú