martes, septiembre 07, 2010

Besos con sueño


El desayuno servido,
el mate en la mesa,
la tostada con manteca
y vos con tu sonrisa.
El tiempo que nos da frío,
el silencio de las 6 am,
los besos con olor a sueño.
Las palabras dibujadas en papeles inentendibles,
las señas emitidas con quejidos.
Los despertadores apagados de un zumbido,
tus brazos dormidos sobre los míos.
Ese beso entrecerrado que me despierta con un sentimiento enarbolado.
Las ganas de no moverse,
los pesares de no entenderse,
el cuerpo medio tímido,
tus ganas de ver lo que no tiene sentido.
Esa sonrisa intacta,
ese te amo en otra tostada,
el vaso de agua para la garganta,
y el papel de despertar amándonos cada día y cada noche.


Texto: Santiago Abregú

viernes, agosto 13, 2010

A mi nonino

A mi nonino...
AL dueño de mi infancia,
al conocedor de todas las calles y sus trampas,
al jugador de truco profesional,
al mejor carnicero que cualquier mercado tuvo como conocedor,
A mi maestro en mujeres,
a mi profesor en todos lo niveles,
al deuño de mis ultimas lagrimas,
al genio amante y bohemio.
Al mas antiguo de la calle canning,
al experto en enseñanzas y refranes no modernos.
Al unico que amaba vivir en el campo y en medio de los suelos.
Al que me regalo más de una alegrias,
y al dueño del azul y amarillo a tiras.
AL de la popu que se convirtió en platea,
al vitalicio de 35 años y sin galera.
Al galan de mi abuela,
al maestro de mis tierras...
le dedico estas palabras, llenas de dolor y llenas de lagrimas.


Santiago Abregú

martes, agosto 10, 2010

Regalando hipocrecía

Venis de vuelta pretendiendo ser atendida como si nada cuando creciste bajo tu fama de artista araña. Intentas tejer de vuelta esas vueltas que atraparon el fin de los años hipocritas. Ahora reclamas de vuelta que toda la falsedad sea regalada. Nunca basto verte detenida en un balcon creyendo ser alguien más que un ser superios; hablas alto y bajo pretendiendo que te escuchen, pensas que volveremos a beber de tu veneno dulce. Pisas un par de pasos en una linea que no te pertenece y hablas del pasado como si fuera reciente. No ocultes ya entonces tus filosas uñas, deja que salgan a la luz. Enfrentemonos en una lucha sin cuerpos, dejemos de lado nusetros pensamientos, obstaculicemos esta meta, dejemos que todo lo que vos queres se vaya a la mierda. No pidas que te regale hipocrecía si sabes que prefiero tenerte lejos de mi vida.

Santiago Abregú

lunes, julio 19, 2010

Vale amar

Sé que las recetas marcan las pautas para escribir un libro perfecto de la vida. Pero no quiero ser un numero más encerrado entre dos comas que no quieren ser ni medio punto. No vale la pena perderse en el sin fin de un universo pre-escrito por los versos de un dios mal hecho. Es necesario mirar un poco más allá de las vueltas de hoja que nos pueden lastimar.
Vale quebrar las fronteras que marcan las puertas de la surrealidad,
vale salir corriendo y explotar,
vale desafiar al destino con gritos y juegos;
vale que quieras vivir conmigo,
vale que me ames,
vale que te encante reír y besarnos a los gritos,
vale que me abraces y me quieras,
vale que me tengas en cuenta. Vale que yo te lo devuelva y vale que nos levantemos juntos día a día soñando en no ponerle fin a esta maqueta.


Santiago ABregú

lunes, julio 12, 2010

En un pizarrón

Hay cosas que nunca terminan,
hay cosas que caminan sobre cintas,
hay sueños tirados por esquinas,
hay besos derramados en tu mejilla.

Hay sueños muertos de gente sin habla,
hay pasadizos secretos en frases extrañas.
Hay cajones cerrados en tu placard,
hay puertas que se abren y nos dejan pasar.

Hay suciedad acumulada en tu historia,
hay mierda desparramada en tu memoria.
Hay balcones vacíos,
hay noches sin sol y con frío.

Hay rubros que nunca vas a amar,
hay sueños que nunca vas a trabajar.
Hay canciones escritas por ti,
hay músicas desafinadas en Si.

Hay un mundo y un encuentro,
hay un sueño imperfecto.
Hay un vendaval de emociones
y una pizca de amor dibujada en un pizarron.



Santiago Abregú

Secándose

Puedo plantar mis pies en una maceta, y esperar que surjan de mi partes que jamás deberían existir. Regar mi cuerpo y mi ser hasta que salgan flores que quieras oler, pero me preocuparía primero por no tener de vuelta las espinas tan grandes así no te ha de doler.
Hasta podría talar de a poco mis tallos para que parezca mas bello, pero sería vender una parte de mi que no soy ni en tus sueños. Podría fabricar aromas que atraigan tu sexualidad, podría producir fuentes de agua, de luz y de paz que hagan en ti una especie de explosión vital. Hasta jugaría contigo a darte luz y sombra en la noche, la mañana y en los de más.Tanto podría prometerte si pudiera plantar mis pies en una maceta. Pero nada de esto bastaría si tu agua nunca ha de llegar. Si el recorrido que debes hacer nunca ha de estar, si el balde se llena de agua sucia con la que nunca jamás pensaste en regar. Así puedo mantener mis ilusiones sujetas a tu bienestar, pero no bastaría jamás ya que la muerte apaciguaría de a poco este sueño de ser un cuerpo sano y sin nada que agregar.


Santiago ABregú.

viernes, julio 02, 2010

De frente al espejo

Ella dice la mirada esta triste, cree haber perdido todo. Nada queda a cuestas de esa espalda ergida y algo flagida. Mira por la ventana, espera caer la lluvia, observa de reojo a alguna bruja, dibuja circulos en el vidrio y espera las primeras gotas.
Parte en dos sus sueños, dibuja verdades que no existen en su cerebro. Platica con personas, habla de duendes y de otros idiomas; espera vender algo de lo que le queda en su pieza para comer.
Intenta reforzar su voz, intenta correr en el rio y bajo el sol. Ella dice que la mirada esta baja, que es hora de apagar la luz de su esperanza. Delimita con lágrimas las lineas hasta las cuales llegará su vida, decide donde debe terminar hoy su idologia, donde debe escribir su libro, donde deber ser algo más que un sexo sin sentido.
Ella deshoja almas en su placard, vacia sus sentimientos sin parar, grita y corre de aca para allá, piensa lo lejos de donde puede estar. Fabrica su país y su ciudad, un par de sueños recortados de las revistas tiradas en el placard.
Ella dice la mirada esta triste y en el espejo dibuja su vida, subida a una silla para poder entender porque con su corta edad nadie la puede querer.

Santiago Abregu