martes, diciembre 18, 2007
Wonderfull tonigth
Las hojas se mueven por el viento, o por lo menos así lo presiento. Los lazos que nos atan a la realidad empiezan a sumergirse en lo profundo para dar paso a la verdad oculta de nuestros sentimientos, dan paso a los sueños. Ese lugar que solo durmiendo podemos encontrar. Aquel lugar donde aveces todo es tan perfecto y a la vez tan irreal. Aquel lugar que más de una vez me produjo la tristeza suficiente como para despertar entre llantos.
Se acerca de a poco el momento exacto, el momento crucial, el momento en el cual uno decide desconectarse y comenzar a volar. SIn alas en la espalda, sin drogas en las venas, solo con una almohada correr a la libertad. Llega el instante en que uno quiere dormir, aprovechar el momento de paz. Esuchar esa música relajante y continuar hacia el fin del día. Entrelazarse con los versos más dulces que una melodía nos puede dar y dejar todas las penas del día atras.
Llega ese momento, el momento de actuar. El momento de abandonar la amargura y echarse a soñar, con los ojos cerrados y sin saber que mirar. Con la frente en alto y sin saber como bajar. Llega este momento final, donde con mi mente y mi música, al fin y al cabo... Puedo descansar.
Santiago Abregú
martes, diciembre 04, 2007
Esas pocas personas
Ya me arté de aquellos que dan vueltas por mi país diciendo que el que se equivoca es otro sin admitir la realidad de su situación. Basta de prestar miradas a personas desconocidas que creen amarse unos a los otros.
Por esto aún, sigo agradeciendo a esas pocas personas que aún saben hacerme sacar una sonrisa, que mantienen en mí el espirituo de la felicidad, que proporcionan fuerza para seguir con un proyecto, que no importa el que tenes al lado si el fín es ser feliz. Que para hacer música no necesito lo mejor, sino las ganas. QUe para escribir una canción no necesito técnica sino pasión. QUe para hablar con alguien no necesito labios, sino ganas de escuchar. Que en la amistad aún se puede creer y confiar, y no analizarla como un peso de tu espalda ya torcida.
Por suerte quedan aún esas pocas personas que logran hacerme sacar una sonrisa...
jueves, noviembre 22, 2007
Hoy es SU DÍA.
Hoy es el día de la MÚSICA, de mi música de la música de todos.
Esa música que me volvió adicto a ella esa que no me permite escapar, y esa que me acompaña ahora mienras escribo esto. Hoy es su día y por eso le escribo, y le agradezco por ser el arte que más amo y que mejor me acompaña. Es el único arte que me acompaña a todos lados.
Gracias música, te amo.
Santiago Abregú
lunes, noviembre 12, 2007
Delia Elena San Marco,,,
Delia Elena San Marco
Nos despedimos en una de las esquinas del Once.
Desde la otra vereda volví a mirar; usted se había dado vuelta y me dijo adiós con la mano.
Un río de vehículos y de gente corría entre nosotros; eran las cinco de una tarde cualquiera; cómo iba yo a saber que aquel río era el triste Aqueronte, el insuperable.
Ya no nos vimos y un año después usted había muerto.
Y ahora yo busco esa memoria y la miro y pienso que era falsa y que detrás de la despedida trivial estaba la infinita separación.Anoche no salí después de comer y releí, para comprender estas cosas, la última enseñanza que Platón pone en boca de su maestro. Leí que el alma puede huir cuando muere la carne.
Y ahora no sé si la verdad está en la aciaga interpretación ulterior o en la despedida inocente.
Porque si no mueren las almas, está muy bien que en sus despedidas no haya énfasis.
Decirse adiós es negar la separación, es decir: Hoy jugamos a separarnos pero nos veremos mañana. Los hombres inventaron el adiós porque se saben de algún modo inmortales, aunque se juzguen contingentes y efímeros.
Delia: alguna vez anudaremos ¿junto a qué río? este diálogo incierto y nos preguntaremos si alguna vez, en una ciudad que se perdía en una llanura, fuimos Borges y Delia.
Jorge Luis Borges - El Hacedor
viernes, octubre 26, 2007
Perdimos la cordura
Caminamos horas en la sombra de la razón
Divagamos como pocos al hablar de amor
La lujuria nos tapo una y otra vez
Y los pinos daban vueltas por tu cabeza
La realidad se volvía amorfa
El sillón de la tranquilidad era incomodo
Los pasillos que en el cielo veíamos
Nos ocultaban el blindaje
Paris ya estaba más lejos que antes
Perdimos el cuerpo y el alma en un instante
Nos besamos para creerlo
Y bajo esa palmera nos hicimos eternos
Faltamos una y otra vez a la conversación
El dolor desaparecía de a poco
Y la perfección de la edad
Hace que todo vuelva a temblar
Nacimos una y otra vez
Antes de vernos lo volvimos a hacer
Crecimos en cada instante
Y fingimos cada quebradura
Perdimos la cordura
Un instante antes de caer
Que en verdad te amaba
Y que siempre lo haré.
SANTIAGO ABREGÚ
Autor y compositor
martes, octubre 23, 2007
Cada día más fríos.
Estar sentado en un banco de una plaza y ver en el cielo una nube que se parece a algo es asombrarse, mirar a lo lejos el color rosa que forma a veces el ocaso y quedarse maravillado por horas viendolo hsta que se acaba es asombrarse. Pero, ¿porque ya no existe eso?
La televisión hoy nos muestra continuamente cosas que antes nos asombraban, a veces nos pasan un documental entero que habla sobre el color de la luna cuando se forma un eclipse, y de tanto mostrarlo cuando vemos uno ya no nos soprendemos. Cuando caminamos por la calle y vemos a un nene pidiendo pedazo de pan ya no nos sorprende, porque el mundo nos acostumbró a ver todo el tiempo cosas así.
Estamos tan fríos a veces que no sabemos bien si la nueva era de hielo va a ser real o estamos hablando de un enfriamiento de cuerpo y alma. Ya no nos genera nada ver que asesinan a alguien, es cosa de todos los días. Ya no nos sorprende una canción, son todas iguales. Ya no sorprende un beso de alguien que no esperamos, porque hoy te lo imaginas que va a venir, y no termina sorprendiendote.
Gente sorprendanse, que el asombro siga siendo parte de su vida. Que al ver una historieta que les gusta se queden mirandola asombrados. Si escuchan algo diferente en sus oídos vuelvan a escucharlo otra vez, así vuelve a asombrarlos. Si no encuentran cosas, fabriquenlas, busquen ustedes que cosas los asombran. Yo, por mi parte, intentare de fabricar cosas que me asombren y asombrar a los demas. Porque el asombro es algo tan espontaneo que pormás que sea triste a uno lo golpea bien adentro.
Santiago Abregú
martes, octubre 09, 2007
Su mejor cara
SU MEJOR CARA
Llegue a la esquina y ahí lo vi. Asomándose a lo lejos lo poco que quedaba de él. Su estructura imponente ya no existía, solo su cara se veía. El ruido de las máquinas destructivas se escuchaba desde adentro. Me bastó espiar por el agujero de la cerradura para darme cuenta de la verdad.
Mi colegio, mi vida, mi historia se había derrumbado. Se convertiría en otra cosa. En un enorme edificio de 30 pisos.
Solo un segundo me tomó darme vuelta, cruzar la calle y pararme frente a lo que de él quedaba. Mis lágrimas empezaron a caer suavemente hasta que no aguanté y estallé. Ni los brazos más fuertes que me entrelazaban lograban calmarme. Ni los curiosos que veían a un chico de 16 años llorando lograban distraerme de mi tristeza.
Ahí estaba, solo yo, rodeado por miles de personas. Las preguntas eran tan solo truenos en medio de la tormenta. Decidí levantarme, secar mi mente, aclarar mi mirada y solo como me sentía comencé a caminar hasta volver a la esquina. Gire mí cabeza y lo vi por última vez. Totalmente desecho y destrozado, mostrándome su mejor cara.
Santiago Abregú