domingo, noviembre 15, 2009

Despertar

La verdad te muerde un poco la oreja cuando no queres escuchar. Son esos miedos de perder lo que uno tiene por las cosas del azar. Si el camino va derecho y bien planificado, siempre viene algo del costado que peligra en todo lo que luego afectara. Y tu vida sigue siendo especial, vivis en ese tiempo que el resto pareciera no entender ni razonar. Si yo sigo por esta senda, si yo vivo tranquilo, si yo las maldades esquivo. Si solo tengo el cuerpo para mi mujer, si solo sus besos son los que amo beber, si yo adoro mi música, si yo extraño a mis amigos, si yo vivo a pleno cuando lo necesito y pongo un freno cuando estoy un poco distraído. Porque el mundo insiste en generar situaciones estupidaz que me desorientan. Por que al sueño que uno tiene siempre se le borra alguna letra. Por que la gente no entiende cuando la vida es bella.

El silencio sigue guardado en el cajón y hoy mi mundo no marca día 22. Pero la nostalgia cada tanto aparece y entre el sueño y los desniveles la tristeza aveces emerge. Y no hago más que escribir palabras en un teclado, y pensar en las ganas de ver a la persona que me hace bien, pero la hora lo impide y la distancia también. Y no hago otra cosa que pensar que por suerte ahora puedo ir a dormir y mañana de una nueva manera despertar.


Santiago Abregú

martes, noviembre 03, 2009

Con tus ojos..

Si me viera obligado a desistir de la verdad, si estaría tan lejos de todo que el mundo sería realidad, si verte vestida de azul no sería más que el sueño que vine a buscar, si fuesemos amantes más que amores, y nuestros cuerpos formaran colores. Si percibimos el furor de la muerte, si tan solo fueramos una piedra aldente. Si pasearamos por roma subidos a un camello, si me regalaras todo el día lo que más amo de tus besos. Si perdimos el rumbo en el camino y regaramos el piso con quejido. Todo lo que nos mira sería ruin, y perdidos en el tiempo y el espacio estaríamos sin fin.

Si tan sólo le encontrara sentido a las palabras, y decidiríamos que el mundo entre nosotros acaba cuando nuestros labios se abrazan, entenderíamos de a poco porque te amo tanto y porque vivo feliz con tus ojos.


Santiago Abregú

jueves, octubre 15, 2009

Las 7 de la tarde

Las flores que encierran el paraíso de cada verso escrito. Rememoramos anecdotas paseando por los parques y buscando hojas que nos traigan a memoria alguna imagen. La calle que ilumina de noche las 7 de la tarde y pellizca en mi cuerpo un toque de sensibilidad. El silencio de estar en la ciudad y alejado tanto de todo el ruido. Tirarte a mirar de a poco como sale a la luz lo que el reflejo de la obscuridad nos ha de mostrar. Nada más preciado en el sin fin de mirar que saber admirar lo que queremos observar. Y para que más estar tirados en la plaza mirando el cielo sin hablar, para que más no decir nada durante 2 horas, si con nuestro amor y el silencio nos alcanza y mucho más feliz nos hará jurar frente a un destello de luz que lo que nosotros querramos siempre, y de a poco, se hará realidad.

Santiago Abregú

lunes, octubre 05, 2009

La piel al fuego

Quien dijo que no dibujamos sueños en papel? Si regalamos versos en el viento que da vueltas por nuestra parte más incoherente. Sabemos de grandes amantes que no consigieron nada, sabemos de grandes perdedores que se casaron con sus grandes amores, y sabemos de los sueños diferente que cada uno dibujaba en su mente.
Nada queda de la resaca blasfema que dice cursilerías al pasar, sólo la piel al fuego a la hora de amar.
Mi cuarto, una cama atada y los besos que van y vienen sin parar. El reloj que pasa corriendo, el suelo que pasa a ser el cielo. El perfume del cuerpo que cae uno sobre el otro, nuestro mayor regalo y nuestros calidos abrazos. Todo parado en ese cuarto de hora que marcan 3 horas seguidas, y que el rock de la nada caiga sobre todo nuestro ser y el país que marcamos con las manos termine ahí. DOnde los besos son verdaderos y dejamos afuera los malestares de la vida real, porque vivimos segundo a segundo sueños cuando a cada rato nos hemos de amar.




Santiago abregú.

miércoles, septiembre 23, 2009

Julia Dream

Los lazos se unen en los espacios más remotos. Las vueltas que la vida supo unir el tiempo se encarga de aferrar. Versiones diferenes del juego de amar. Me viste y me ves cada tanto al sueño abrazar. Sos feliz viendo mi felicidad, ni hablar cuando veo tus ojos lagrimar de la alegría que me das.
Pisca de momentos cercanos a algo más, los años que pasaron y los que pasaran. Esos recuerdos escondidos de poemas primeros y cartas sin hablar. Ese amor de primer grado y el amor que aferra una amistad.
Compusimos bandas de realidad. Destruimos mitos de amistad. Crecimos 12 años juntos y cada día un ratito más. Desaparecimos las semanas que no nos servían, nos vimos sólo para reír y llorar. Y el sueño de a poco va creciendo. Los 24 te acechan, los 22 se me van. Y ni hablar de cuán feliz me hace volver a verte una vez más, solo para hablar, abrazarte, reírte y llorar.


Santiago Abregú.


July:)

jueves, septiembre 10, 2009

QUe el tiempo se detenga.

Beberemos falsos tragos al amar. Imaginaremos situaciones escasas al pensar. Construimos caminos día a día sin dejarnos quebrar. El camino duro parece llegar. Sólo buscamos como no romper lo que alguna vez vinimos a buscar. Fructífero camino de azar, sólo versos y besos que aparecen en el mar. Las nubes que vienen, los sueños que se van. Tu boca me enloquece cuando empieza a mirar. Mis labios se vuelven adictos, mi ser se vuelve irracional. Tu voz siento que explota a la hora de mirar. y que mirar más alla de la vida sea algo normal. QUE EL TIEMPO SE DETENGA Y NO ARRANQUE MÁS! que me deje al lado tuyo 4 año y diez siglos más. Que nuestra música sea eterna y fugaz. Que el Te amo quede escrito y un poco más. Pero que todos sepamos que, cada vez que te beso, el mundo cae en nuestro regreso y solo podemos esperar que el tiempo se detenga en nuestra nube para así, siempre durar.


Santiago Abregú

martes, septiembre 08, 2009

Carretera muerta

Cicatriza un poco de tus marcas en la puerta. La sangre es verde y verdadera, nada madura una vida entera. Los versos se pudren en el zanjon de la mentira, mientras tus sueños, dueños de las pesadillas; disfrutan enormemente de tu llanto en la noche. El cielo que escupe las almas pobres de los diablos que se divierten, solo vierten en su mente un ajenjo diferente.
Los sabores, poco más que peores, intimidan el eterno retorno de tu voz aullando cada dolor en medio de semejante partida. Pero las ruedas que caen sobre tu muerte son solo el reflejo de lo que pudiste haber sido si, en una noche de derroche, hubieses perdido el partido que jugaste contra la vida en medio de una carretera muerta.



Santiago Abregú