martes, agosto 16, 2011

Barreras

Estamos en la cuenta recesiva de saber que pasará, cometimos los errores que en el pasado insultamos, perdimos la guerra, perdimos la batalla, abandonamos tirados en el suelo los ideales que veníamos impregnando. Nunca negaré que no lo pude soportar, que quebré mis barreras, que sobre pase mis decisiones, hice más de lo que creía y lo que creo, hasta puedo jurar que nunca podría volver a hacerlo, que mejor me quedo tranquilo como estoy, que me arrepiento de cada cosa que dije e hice, puedo jurar que nunca más volvería a verte, que prefiero tenerte lejos, apartada, inmaculada.
Podría jurar que tampoco bancaría un capricho más tuyo, quiza me convenga, me descanse de este cansancio. Todo puedo jurar mil y una vez en una tarde, hasta jurar nunca hacer lo que voy a hacer y ya hice... pero si jurara todo esto mentiría. Diría puras blasfemias, estupideces, tartamudeces. Si sabes que no me puedo despegar, que no te quiero soltar, que no me vas a perder, que no es locura, que no es estupidez, que realmente miento cuando juro que juraría nunca más hacerlo, si ves que me estoy cayendo a tu lado, derrumbando en un día todo mi pasado, escupiendolo, estirandolo.
Las historias se cuentan, los cuentos en este caso, no cuentan, y despues de tanto tiempo sentados, parados acurrucados, lo único que quiero es que haberte visto no sea tan solo un sueño que en la mañana desaparezca.

Santiago Abregú

domingo, agosto 14, 2011

Cerca de tus labios


Estas ahí esperando que alguno reaccione, sabes mirar, sabes pensar, creer. Te moves con la sutileza necesaria de saber que no podes, que no podemos, que estamos atrapados, engañados, extraídos, perdidos, desmoronados. Las noches nos acercan, los días nos alejan, la rutina me vuelve débil, el sueño me vuelve medio escuerzo, duermo menos de lo que puedo y mas de lo que quiero. Las ideas no cesan, tampoco la rueda de mi boca pesa, y asi te veo pasar de vuelta, en frente de mis narices, esquivando baldíos amorosos que no podemos atravesar. La noción del tiempo se perdió, mucho mas la de la realidad, vemos, sentimos y queremos un mundo infinito. Queremos más de lo que tenemos, nuestros labios se atraen de a poco, se piden permiso, se piden cariño...
Agilmente esquivas con silencios los errores, los diluyes por un rato sin antes dejar en claro que todo esta perdido, todo esta banalizado, todo esta hundido, vos y yo, inmersos, sumergidos, en este laberinto de mi mente que poco tiene de respuestas. Gritar auxilio, pedir perdón, piedad, pedir reacción, pedir fervor, favor, locura, amor, piedad, crueldad, y hasta un poco de satisfacción, nada de eso bastará porque cuando caiga la noche y el amor se este alejando se que moriré una vez mas cerca de tus labios.


Santiago Abregú.

jueves, agosto 11, 2011

Compartidas


Sonrío con los sentidos cuando te escucho llegar y empezas de uno a pedir un beso y un abrazo y un mate para compartir y que los bizcochos esten salados y a su vez medio amargos y que no me aleje por un rato de tus brazos porque me extrañaste en estos días tan densos y largos y por eso tambien me pedis un verso de culto y un amague al amor pronto e inmaduro y un par de gotas que signifiquen el momento que queres atravezar y tambien que cuernos queremos cenar y el postre donde esta y la noche juntos como la vamos a pasar y pensar en que no queremos pensar y maquinarnos como hacer para relajar y que no nos relajemos y que nos queremos matar y que vemos las facturas sobre la mesa y no queremos ya comer y menos queremos dejarnos estar y que realmente te extraño en tu ausencia y que crece en mi esta especie de miseria y mucha mas miseria siento cuando te vas y me prometes que pronto volveras pero se hace pronto y no estas y se apaga la luz de la camara y las lagrimas corren por la pared y vos rogas que dejen de correr y yo corro para alcanzarlas porque quiero llegar y no llorar y que me esperes en casa con los mates y con los bizcochos con tu sonrisa de oreja a oreja y tus abrazos encasillados en mi espalda y que se vaya todo lo que no queremos que este y que estemos solos y acompañados por nostros y que nuestros cuerpos se entrelazen y si no se entrelazen que se separen como nunca antes y asi decidir nunca terminar y pensar que es un futuro tan fructifero como queremos que sea y que lloremos de vuelta y que nos demos cuenta que este parrafo sin puntos no es mas que la adrenalina que aun tengo de pensar que hoy no te siento y que son las dos de la mañana y no tengo como contarte un cuento y que quiero verte y quiero besarte y abrazarte y tomarme el subte y llegar antes y sorprenderte y comprarte y reglarme vos y que nos regalemos juntos y que los malos tragos los pasemos con sabor y asi saber que en este mundo de letras Y compartidas las comas y los puntos se ausentan cuando de vos me toca hablar y darme cuenta que nunca puedo parar...


Santiago Abregú

lunes, agosto 08, 2011

Cenizas

Quizá puedas explicar un par de cosas,
O mejor te decidas a confesar,
a decir palabra por palabra la maldita y pura verdad.
Ya no estamos en el mismo espacio, ya cerramos la entrada al lugar
desplazamos los sueños de altar por la idea de sobrevivir
Pero llegamos al punto en que no podemos ni mentir
Donde la sinceridad se sincericidia y pensamos en nuestra suerte como una ruleta
Para ya no poder formar palabras en un sentido especifico
y así derribar los motivos que me lleven a pensar
que este sinfin de letras escritas no es más que una imagen escrita
de la mezcla de letras que tengo en mi mente
luego de que tu boca de lágrimas llenara mi cuerpo de cenizas de tristeza.

Santiago Abregú

miércoles, julio 27, 2011

Mediodías en silencio.

Me gusta escribir con tragedias, aparcar en el interior de cada uno un dolor casi inexistente que hace notar una leve necesidad de llamar un poco la atención. Ahora, quien no? Todos tenemos ese momento en que la soledad rasca nuestra espalda avisandonos que esta y mimandonos para que no la echemos. Será sencillo culparla entonces de nuestros dolores inventados, de nuestros silencios prendidos y nuestro ego malcríado.
Quién sabrá entonces que en verdad la sonrisa se esconde detras de la tragedia falsificada, que sólo pedimos unos besos con paz, unos mimos de más y un poco de cerveza para derramar. Los licores del sabado quedaron atras, son sólo fotografías estancadas en el lago artificial. Podríamos perecer en el momento que intentaramos amar, pero esta extraña soledad nos recuerda un par de colores amarillos, una luz florecente en el fondo del pasillo, y los gritos de la companía diciendo que la estupidez de uno se vitaliza cuando los mediodías no tenemos con quien charlar.

Santiago Abregú

viernes, julio 15, 2011

Lagrimas de comisura.

Y no es que no quiera ciertas realidades. No lo ves? es especial, es diferente... Es complicado. Nose ni por donde queres que empiece, si te cuento cada razon que abarca mi identidad, si todavía te imagino entrando a los gritos pidiendome un beso y un abrazo nada más. Si sólo recordar una pestaña de sonrisas elaboradas en una fabrica de brisas. Si sabes que yo sonrío para que sonrías. Nada tiene de tiempo perdido el tiempo invertido, mucho menos si vemos en tus ojos lo que perdi en los mios, sos el reflejo perfecto de lo que ando buscando hace tiempo, sólo que estas mirando hacia otro lado. Y podríamos pensar que no vemos ya lo que queremos sino lo que buscamos. Y se dividen los caminos así, y de repente siento que esto se desdibuja, que vas borrando los cuentos de dragones de tu mente, que los viajes del norte, los sueños del sur, la realidad que te aqueja y todo lo que me pesa te sobrepasa...

Y así, yo me quedo completamente estancado... pesado... mirando... Las gotas empiezan a golpear la puerta de mi ventana, la noche se hizo en medio del día. No quisiste ver todavía la realidad del porque siento que esto no empieza y mucho menos termina. Los engaños de mi mente todavía te disfrazan, y yo creo que mi locura sedienta de alcohol, sólo me mete en problemas, al pensar en lo mucho que angustia al universo un centimetro de lágrima saliendo y corriendo por la comisura de tus labios que de a poco... a mi boca se acercan.

Santiago Abregú

martes, julio 12, 2011

Esperar los cambios en un mar de dudas no es la especialidad que más me destaca, mucho menos esperar el cambio de sentimientos luego de una triste resaca. El alcohol del mediodía mezclado con el mal sabor de la noche hicieron de mi un fragmento de canción desafinado, un cuento mal contado, una patada en medio de un espanto. Es increíble que haya confiado en mis intuiciones un segundo antes de que me digas que no, que haya jurado un sí de tu parte sabiendo que el no me juzgaba como juez y parte. La conciliación de los sentimientos que tengo ahora retrasa aun más mi intercambio de pensamientos que no dejan de deambular por los pasillos de mi palacio de justicia. Podría retratar mil quinientos retratos de diferentes colores opacos demostrando el descontento que llevo con esta decisión de no ser yo por un rato, de dejarme llevar, de no aceptar tu no como respuesta y avivar en mi el fuego que desata en mi una furia inmensa. Los favores no se cobran, ni son colores que se asoman. Los sueños no se rompen en un segundo, ni la companía se deja de lado por disgustos. Quizá sea que ultimamente caminamos en caminos cercanos, hasta diferentes. Quizá sea que mi mente esta pateando las latas en el pasillo cerrado... o que de a poco este dolor se va acrecentando y en verdad, tus besos que parecen el centro que salva mis sueños, esta vez... los esta hundiendo.


Santiago Abregú.